Hola. Soy Brasaman
Hace ya varios años que no escribía un blog o algo parecido. El porqué volver a hacerlo es una cuestión bastante menos importante ahora que hace unas semanas, cuando retomé la idea. Ahora hay urgencia. Estamos en un momento importante en el que cada uno debemos dar lo que podamos. Y por tanto es también irrelevante el peso de mi aportación. Debo hacerla en cualquier caso.
No quiero que estas afirmaciones suenen melodramáticas. Pienso que la guerra está ya ganada para nuestro bando; para el de la Sociedad en Red, la Cultura Internet, los Ciberciudadanos o como querais llamarlo. Pero, como en Matrix, no es lo mismo conocer el camino que recorrer el camino; y tenemos que hacerlo.
Nos jugamos mucho en el asunto WikiLeaks, por todo lo que representa y pueda implicar en el futuro: la libertad de expresión, la neutralidad de la red, la forma de entender el periodismo, la diplomacia o incluso las prácticas de gobierno… Muchas cosas e importantes.
Pero no nos jugamos nuestra propia existencia como Sociedad en Red. El fenómeno ya es imparable dentro del marco actual, y acabar con él sería el harakiri del propio sistema. Obviamente no soy el primero en decirlo pero sigue haciendo falta chillarlo: No pueden cortar Internet; y esa sería la única forma de parar este alud, o tal vez ni esa, y en cualquier caso estaríamos hablando de un mundo distinto del que habitamos hoy.
De hecho, la irreversibilidad del proceso implica, incluso, que los intentos del sistema por aliviar la tenaza social provoquen reacciones que menoscaban aún más su capacidad de control. Para ello tenemos herramientas más potentes que todas las generaciones que nos precedieron. Y eso supone una responsabilidad.
Una responsabilidad porque esas reacciones implican trabajo. El trabajo y recursos que todos podamos dedicar a algo en lo que cada uno, en nuestro contexto, creemos: que estamos en un momento importante de la historia, el que le ha tocado a nuestras generaciones, y de que de nosotros depende que las próximas hereden algo mejor de lo que cayó en nuestras manos.
Hola Brassaman,
A mi modo de entender la red nos ha dotado de individualidad, aparece en un momento en donde la “masa” está empaquetada en lo que llamamos “audiencias” sin control ninguno por parte del individuo. En una constante pérdida de identidad y en una madurez no reconocida por los gobiernos y grandes corporaciones, que siguen tratando aquella masa como una entidad analfabeta que se le ha de dar constantes indicaciones y directrices, de por dónde tirar. Wikileaks estalla ante el miedo a esa nueva masa construida con madurez de individuos, capaces de entender la información de forma distinta, de reflexionar y dirigir, en la medida de lo posible, sus ideas y en consecuencia acciones.
Un fuerte abrazo,
Mª Carmen
Joer Brasa. pareces el abuelo cebolleta pero a lo peor tienes razón y tenemos que volver a salir de los cuarteles de invierno.
Cuidate viejo