Días densos.

tragatelaEstán concurriendo en estos días muchos acontecimientos de mucha importancia. Tantos y tan rápidos que quizás no tengamos individualmente capacidad para analizarlos con un mínimo de la atención que merecen, por su importancia intrínseca y por las múltiples facetas y efectos colaterales que implican.

La “Ley Sinde” y sus circustancias, el cómo se ha tramitado, la incidencia de las filtraciones relacionadas con ella, qué supone realmente para nuestros derechos y los de los creadores, cómo apremia a la reconversión de todo un sector y la reacción social en red que ha provocado, han hecho que se derramen rios de caracteres.

Como es norma en este tipo de situaciones esos caracteres forman desde auténticas joyas de lucidez meridiana a sartas de sandeces. El café irá pasando por el filtro del análisis colectivo.

El caso es que la virulencia de este #sindegate , y el hecho de que nos tocara en primera persona del plural, ha colaborado a que otros acontecimientos relevantes y, en cierta forma relacionados, hayan pasado un poco desapercibidos en el panorama de la Red en España.

Uno de ellos es el estado y evolución de la regulación de la Neutralidad de la Red en USA, y es de gran calado; cuando las barbas de tu vecino… y si el vecino barbudo tiene la  costumbre de sugerir por vía diplomática que todo el vecindario siga su tendencia,  y éste la de aceptar sus sutiles indicaciones…

La neutralidad en la red implica que ésta sea imparcial. Que la infraestructura que la soporta sea independiente de los contenidos que circulan a través de ella.

Creo que un buen símil para ver qué supone esto en la práctica sería la comparación con una red de telefonía de voz NO neutral.

En ese entorno hipotético (al menos legalmente hipotético) un sistema de escucha, obviamente no humano, filtraría todas tus palabras identificando términos considerados por la prestadora de servicios telefónicos como ilegales, peligrosos o simplemente perjudiciales comercialmente.

Identificadas esas palabras, así como el origen y el destinatario de la llamada, la operadora de telefonía podría, con toda legalidad, tomar varias posturas.

De entrada podría variar la calidad del servicio drásticamente. Calidad óptima para agradables y oportunas ofertas comerciales, sobre todo de la propia operadora, o muy inferior si la llamada es de un particular o del modesto frutero de la esquina, que quiere comentarte su oferta de melocotones y que, lo mismo que tú,  no tiene presupuesto para un servicio “premium”.

Pero si el tema ya se deriva a temas no comerciales las reacciones de la operadora podrían ir más allá. Ante determinadas palabras podría, simplemente, cortar esa llamada; podría, incluso, cortarte temporal o indefinidamente el servicio si insistes en hablar sobre ciertas cuestiones. Imagino que en estos días términos como wikileaks o DDoS estarían en las listas de esos simpáticos robotitos.

Ese sería el panorama de una red de telefonía de voz legalmente NO neutral.

En una red de datos neutral ésta no interfiere ni entra en intereses comerciales o políticos relacionados con la información que transporta. Y ese es nuestro marco legal actual.

En él, si una parte considera que se vulneran derechos siempre podrá usar los cauces legales existentes para reclamarlos. Y en ese cauce un juez valora si hay indicios suficientes para tramitar y dar permiso a interceptar las comunicaciones de los implicados, ya sea de línea de voz o datos, y determinar si efectivamente se está cometiendo algún hecho delictivo. En fin, esas pequeñas garantías que algunos nos empeñamos en tener… así de exigentes que somos.

Bueno… y a la fecha de hoy ¿Cómo está la cosa en USA?.  Pasada una primera votación en la FCC el aparente triunfo de la neutralidad de la Red parece, de entrada, trinfar. De entrada porque los próximos trámites no auguran grandes esperanzas; y aparente porque creo que contiene trampa. ¿Dónde? en la división en dos Internets. La libre y la de las aplicaciones ligada a las redes inalámbricas.

Esta puede ser una explicación gráfica muy válida del asunto.

Y esa es una de las razones por la que no uso Mac. Y porqué lo considero hasta peligroso. Pero ese es un tema a proseguir…

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